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Aunque La Rioja es una región libre de analfabetismo, todavía hay personas que no saben leer ni escribir. La mayoría nunca se matriculó en la escuela o, si lo hizo, pronto olvidó las letras por falta de práctica. A todos ellos el centro de adultos Plus Ultra, de Logroño, les brinda años después una oportunidad a través de los cursos de alfabetización, de la Consejería de Educación, que este año cumplen 26 años. En el actual son 28 adultos: 24 mujeres y cuatro hombres. Hay padres de universitarios y abuelos con nietos en Primaria y ESO. Todos cuentan que se pasaron la vida ocultando que no sabían leer, aunque han sabido tirar para adelante. «Siempre he intentado que no se notara, porque hay gente muy mala en la vida». María apenas fue un mes al colegio y sólo porque era necesario para hacer la Primera Comunión. «Los que valíamos para trabajar no íbamos a clase. En mi caso, yo acompañaba a mi padre a pescar, cavar, coger leña...». En su entorno familiar el colegio no era algo necesario, máxime viviendo en un poblado de la sierra riojana, a nueve kilómetros del pueblo más cercano. «Enseguida fui a servir y definitivamente perdí la oportunidad, aunque algo aprendí con los hijos de la casa», relata. Ahora tiene 73 años y aunque nunca ha permitido que le llamen analfabeta, presume de no serlo gracias a estos cursos de la Consejería de Educación. Lucía Moreno, también de 73 años, es de las veteranas. Acudió por primera vez hace 7 años y, aunque suene raro, lo hizo por indicación de su podóloga.
«Me dijo: mientras me esperas en la salita, te lees una revista. Y no tuve más remedio que decirle que no sabía leer. '¿Que no sabes?', me dijo, pues mañana te apunto al Plus Ultra». Fuente: larioja.es
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